La Cueva del Diablo es una cavidad amplia, con una bóveda que recuerda a la de una iglesia, y paredes cubiertas de colores. Los buceadores que la han registrado la describen como poco profunda y fácil. Figura entre los puntos que recomiendan los centros de La Restinga.
Lo mejor es el juego de luz y color dentro de la cueva. Lleva linterna para sacar los tonos de esponjas y algas incrustantes.
Es apta para Open Water, siempre con guía. No hemos encontrado en fuentes oficiales su profundidad ni su ubicación exacta, así que pregunta al centro.
Recuerda que entrar en una cueva no es lo mismo que nadar en aguas abiertas: no tienes salida directa a la superficie. Mantén la distancia con el buceador de delante, controla el aleteo para no levantar el sedimento del fondo y sal en cuanto el guía lo indique. Bien hecha, es una de las inmersiones más fotogénicas de la zona, y una de las que más recuerdan los buceadores que visitan el sur de El Hierro.
Briefing
Cómo es la inmersión
- El guía explica la entrada y la salida de la cueva en el barco.
- Desciendes y te acercas a la boca en fila.
- Entras con linterna, buena flotabilidad y sin levantar sedimento.
- Sales por donde indica el guía y terminas por fuera.
- Parada de seguridad y subida al barco.
Consejos de seguridad
Cueva: entra solo con guía, mantén siempre la salida a la vista y no remuevas el fondo.
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